Viernes y columna

Aquí!


Sé que se ha escrito muchísimo sobre lo lindo que es el día viernes.
Pero para mí, además de lo agradable que tiene el día por ser ese día, es un
día feliz porque sale publicada mi columna semanal.
Como verán, comienzo el fin de semana con la sensación de tarea cumplida.
¡TGIF!

Duele


Como me duele el mal que le han hecho a mi país.

Cuando veo cosas como estas que pasan no puedo creer que yo ahora mismo me esté yendo a dormir con un ventanal inmenso abierto.


A no sentir miedo, uno se acostumbra demasiado rápido.

A sentirlo, sería mejor no tener que acostumbrase nunca.

Confusio

En mi casa comíamos melón con sal
y empanadas con azúcar.

Por favor, necesito que alguien me diga que también.

¿Es una paranoia o es verdad?

De golpe, yo que soy medio colgada y que encima ahora ando de aquí pa allá, me entero que muchas de las amigas bloggers han decidido restringir la entrada o incluso cerrar sus sitios. Así es, parece que estamos siendo acosadas, perseguidas, amenazadas, etc.


Muchas veces cuando uno escribe un blog como página personal para compartir, jugar y expresarse, se expone y arriesga a que muchas personas se sientan tocadas, representadas, idiotas o vaya a saber uno qué. El tema es que este medio es abierto, masivo y, definitivamente, para nada anónimo. Porque detrás de cada uno de nosotros hay un IP que nos sirve cual DNI.

Casi todos los que escribimos un blog lo hacemos livianos y desprejuiciados, pero hay que entender, que éste es un medio masivo de comunicación. La comunicación básicamente consiste en esto: en decir y esperar una respuesta, o un silencio; que quizás comunica mucho más.

Ahora, cuando nuestro canal de TV ofrece contenidos con los que no estamos de acuerdo, tenemos todo el derecho de apretar un botón y elegir algo mejor. Lo mismo sucede acá, señores, para eso está esa crucecita en margen superior derecho.

Adhiero a la mantención del status quo. De la cordialidad y el buen uso de la palabra. Que nadie deba callarse o cerrar su ventana con el mundo por culpa de un idiota que no puede elegir no seguir leyendo.

Vuelva la paz y termine ya esta paranoia.

Volver a empezar


Mañana empiezo un trabajo nuevo.
Estoy tan feliz que es dificil de explicar. Pero feliz y mucho.
Me siento como el domingo previo al inicio del colegio. Pienso si tengo todos los útiles, los zapatos nuevos y la ropa planchada a los pies de la cama.
Es una sensación tan familiar, casi que quiero que sea mañana.

Sinceramente no sé como lo hacen los demás. A mí, hacer amigas me está costando muchísimo.

Ni me acuerdo como hice a mis grandes amigas. Cuando sos chico no te lo planteas, sucede.
Te hablás sin pudores, te sonreís y todo fluye. La amistad en la infancia es mucho más natural y espontánea que cuando te hacés grande.

Quisiera volver a la infancia, al ¿querés jugar conmigo? en la plaza.
A la guerra de barro y a compartir secretos en la siesta.
Allí quisiera volver, a menudo.